top of page
logo improfit.png

(+598) 2600 9532

  • LinkedIn
  • Instagram

Comunicar con evidencia: Uruguay ante la oportunidad de crecer a partir de la exploración petrolera

  • anaclarapaz78
  • 23 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

En momentos en el que Uruguay discute cómo crecer y así generar empleo, dinamizar la inversión y ampliar oportunidades, los grandes proyectos productivos —energía, infraestructura, industrias de escala— reaparecen como piezas clave para destrabar ese escenario.


Sin embargo, el debate público que rodea estas iniciativas suele activarse más desde reacciones emocionales que desde información sistematizada. Los datos disponibles sugieren que el principal desafío no es necesariamente el impacto real de los proyectos, sino cómo se comunican, se explican y se intercambia con la sociedad, en particular con las comunidades directamente involucradas.


Un país que vuelve a discutir sus recursos


La posibilidad de explorar y eventualmente explotar recursos petroleros en el mar vuelve a poner sobre la mesa una pregunta conocida: ¿cómo compatibilizar desarrollo económico, ambiente y legitimidad social?


Los datos muestran que esta discusión se da en un escenario de percepciones divididas y alto nivel de incertidumbre. Según una encuesta de la Usina de Percepción Ciudadana encargada por Improfit, ante el anuncio de la exploración petrolera a 200 kilómetros de la costa, las reacciones emocionales se distribuyen de forma heterogénea: un 31% expresa sentimientos positivos —como esperanza e ilusión—, mientras que un 36% manifiesta emociones negativas, principalmente miedo e indignación. A su vez, un 25% no toma posición, lo que evidencia un nivel significativo de indefinición frente al tema.


Cuando se consulta por el impacto futuro de la exploración petrolera en el país, un 33% considera que será negativo, frente a un 20% que cree que tendrá un impacto positivo. Nuevamente aparece un volumen elevado de personas que no logra posicionarse: el 30% no sabe o prefiere no responder. Más que un rechazo categórico, los datos reflejan un escenario marcado por la duda y la falta de información suficiente para construir una opinión fundada.


A esto se suma un elemento central para comprender la sensibilidad del debate: la confianza en la capacidad del Estado para gestionar la exploración de forma responsable y sostenible es baja. El relevamiento muestra que el 38% declara no tener ninguna confianza, mientras que solo el 11% expresa mucha confianza. En este contexto, la discusión sobre el petróleo no se explica únicamente por los riesgos ambientales percibidos, sino también por la confianza entre la ciudadanía y quienes deben regular, controlar y comunicar el proceso.


Comunicar con evidencia y desde el territorio


Los datos convergen en un punto claro: Uruguay necesita inversiones para crecer, y existe una base social e institucional que no las rechaza. Pero también existe un déficit de información y de vínculo territorial que deja a los proyectos expuestos a desconfianza, temores y lecturas defensivas.


Avanzar hacia una comunicación basada en evidencia, que no se limite a anuncios ni a instancias puntuales, sino que incluya relaciones sólidas y permanentes con las comunidades, aparece como una condición necesaria. Estar cerca, explicar, escuchar y responder con datos concretos no garantiza unanimidad, pero sí reduce la incertidumbre y mejora la calidad del debate.


En un país que discute nuevamente su modelo de desarrollo —sea a partir del petróleo, de la forestación, de las energías renovables o de nuevas industrias—, el desafío no es solo decidir qué hacer, sino cómo comunicarlo y con quiénes. Los datos muestran que ahí se juega una parte central de la viabilidad de los grandes proyectos del país.



Comentarios


bottom of page